dimarts, 4 de gener de 2011

¡Alasná batagna maní!

por José Adán Silva

El Santa Claus nica entrega 600 juguetes
que el BID regaló a los niños pobres del municipio de Bonanza, en la RAAN


El Santa Claus, flaco y de piel oscura, no se carcajea como el prototipo anglosajón de panza prominente, traje rojo y barbas blancas, con aspecto de bonachón cervecero; tampoco se ve por ningún lado el trineo halado por renos, y la nieve ha sido cambiada por una fina llovizna que no impide que ‘el Santa’ nica cumpla con eficacia el papel que la cultura blanca ha vendido al mundo entero: llevar juguetes y alegría a los niños, en tiempos de Navidad.

El escenario es una callecita lodosa del municipio minero de Bonanza, hasta donde un programa del Banco Interamericano (BID) llevó el día de ayer una donación de 600 juguetes que beneficiarán a los niños del municipio, en su mayoría de diversas etnias, muchos de los cuales por primera vez en su vida verán un juguete nuevo que no es de rústica madera.

Alguien les dijo a los niños que debían agradecer el gesto del Programa de Prevención de Uso de Drogas (PPDU), que financia el BID en la zona, y los niños que no sabían decir gracias en español, decían con fluidez la frase: “¡Alasná batagna maní!", que en mayagna significa ¡Feliz Navidad!

El municipio de Bonanza está ubicado en el sector central de la Región Autónoma Atlántico Norte y tiene una superficie de 2.039 kilómetros cuadrados. Su cabecera municipal es Bonanza, ciudad que dista 480 kilómetros de Managua.

Se estima que un 63 por ciento de su población es mestiza, 27 por ciento sumu y mayangna, un nueve por ciento es mískita, y el uno por ciento es creole. El 80 por ciento de todos ellos viven en condiciones de extrema pobreza, y la Navidad es una celebración lejana, ajena, que no todos celebran.