dimarts, 16 de setembre de 2014

En el Día de la Alfabetización, desaparecen 8 millones de personas alfabetizadas, en 28 países, gracias a Cuba




José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.- El 8 de septiembre se celebró el Día Mundial de la Alfabetización. La cobertura informativa en los grandes medios internacionales, más bien escasa, contrasta con la magnitud de este problema, que afecta a 781 millones de personas -el 16 % de la población mundial- de las cuales el 64 % son mujeres (1).
En los medios españoles, por ejemplo, las escasas referencias a este Día de la Alfabetización fueron notas sobre la labor de la grandes ONGs españolas ligadas a la Iglesia, como Manos Unidas (2).
Y algo curioso: en una búsqueda en Google de noticias en idioma español, la mayoría de informaciones sobre la citada fecha nos remiten a los medios públicos de Cuba (3), en primer lugar, así como de otros países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) (4).
Pero ¿qué es lo que estos gobiernos desean mostrar al mundo en materia de alfabetización y que, a su vez, los medios internacionales parecen querer ocultar? Evidentemente, el resultado inapelable de los programas nacionales de alfabetización implantados en estos países: Cuba -desde 1961- y Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Venezuela –más recientemente- son  –según parámetros de la UNESCO- territorios libres de analfabetismo, al ser este inferior al 4 % (5).
Pero ¿por qué son los medios de Cuba los que más noticias generan entorno a la temática del analfabetismo en el mundo? Porque no existe país en la Historia  que más haya hecho para erradicarlo no solo en su territorio –Cuba tiene el 100 % de su población alfabetizada, según el último Informe de la UNESCO (6)- sino también en el resto del mundo.
Y es que este país pequeño, de escasos recursos y con una economía bloqueada, ha llevado su método de alfabetización “Yo sí puedo” y miles de asesores pedagógicos a 28 estados del mundo, logrando alfabetizar a 8 millones de personas fuera de su territorio (7).
La pregunta es evidente: ¿por qué la gran prensa mundial no menciona este dato tan relevante y sorprendente? ¿Por qué no informa acerca de algo tan espectacular como que Cuba ayuda a la alfabetización también en el llamado Primer Mundo, concretamente en Australia (8) y en Nueva Zelanda (9)? La respuesta también es evidente: porque el ejemplo de solidaridad y humanidad que ofrece Cuba al mundo está tapado tras una cortina de hierro informativa.
Bolivia y Venezuela son los países en los que el programa cubano “Yo sí Puedo” ha alcanzado su mayor dimensión: un millón 482 mil personas alfabetizadas en Venezuela (10) y 824.000 en Bolivia (11). Allí, el programa se aplicó tanto en español como en las lenguas indígenas originarias y en sistema Braille, mediante materiales gráficos y videos, producidos en la Televisión cubana y adaptados a cada país (12).
Hoy Cuba asesora e incorpora el “Yo sí puedo” en planes nacionales, regionales o municipales a solicitud de numerosas instituciones de todo el mundo (13). Hace unos días, leíamos que “Panamá relanzará su programa nacional de alfabetización con apoyo de Cuba” (14); que “el presidente de El Salvador agradeció al Gobierno de Cuba por su ayuda en la reducción del 5,31 % del analfabetismo” (15); que más de 20.000 personas han sido alfabetizadas en Guatemala (16); o que el estado mexicano de Michoacán ha sido declarado también libre de analfabetismo gracias a Cuba (17).
En 2006, la UNESCO reconoció el método “Yo sí puedo” con su Premio Rey Sejong (18), y hoy lo sigue haciendo de manera indirecta. Hace unos días, ese mismo premio era entregado al Ministerio de Educación de Ecuador, por su programa de alfabetización, basado en el método “Yo sí puedo” y llevado a cabo con el apoyo de 55 asesores de Cuba (19).
Pero de todo esto raramente leeremos una línea en grandes medios como el diario español “El Mundo”, que sí destacaba una iniciativa en favor de la alfabetización: la venta en El Corte Inglés de una “camiseta solidaria” de la firma Ralph Lauren, que irá destinada –en un pequeño porcentaje- a los programas de alfabetización de la ONG Aldeas Infantiles (20).


Resumiendo: este pequeño país, de escasos recursos y con una economía bloqueada y castigada, ha exportado el “Yo sí puedo” a 28 estados del mundo, logrando alfabetizar a 8 millones de personas. Y continúa exportando solidaridad...