divendres, 24 de juny de 2016


.Únete a la batalla en la que ningún hombre fracasa, porque aunque desaparezca o muera, sus actos prevalecerán…
Tal vez a más de uno o una le suene esta frase, o bien por que la haya leído o bien por que la haya escuchado. En el primero de los casos tal vez la haya leído en uno de los escritos del que, entre sus muchas ocupaciones, se dedicó a la novela y poesía William Morris.
O tal vez, la haya escuchado en la parte final de la película “Tierra y Libertad” del director Ken Loach; el cual, en mi opinión, la utilizó para dar un impecable broche final a la idea de utopía, esperanza y compromiso para cualquier tipo de lucha que decidamos emprender.
Creo que esta frase contiene todo el significado, el individual y el colectivo, trasladado a la batalla, a la lucha en mi caso, en nuestro caso, por la alfabetización en Nicaragua.
Y es que esa palabra, alfabetización, tiene mucho de continente y mucho más de contenido. O será al revés? No es este el lugar, ni el momento, ni la persona para dar una definición a esa imprescindible palabra. Por que el lugar sería en donde adquiere todo su significado, el momento cuando se produce esa magia traducida en la capacidad de poder leer y escribir, y la persona o personas serían aquellas que participan en ese proceso recíproco de aprendizaje mutuo.
Y es que he decidido marchar y volar (en el sentido más literal de la palabra) para unirme al proyecto de alfabetización que se está llevando a cabo en las Comunidades Indígenas Ramas de la Costa Atlántica Sur nicaragüense.
Vuelvo a Nicaragua, a esa Nicaragua que pisé y sentí por primera vez en aquel Agosto de 1998.
Y vuelvo, de nuevo, con los compañeros y compañeras de la AEPCFA. Los que llevan escribiendo la poesía y filmando la película de la alfabetización desde tiempos pretéritos hasta el presente perfecto del que nos hablaba el escritor mexicano Octavio Paz.
El verso y la palabra, la voz y la imagen. El Yo, Si Puedo. Los Actos prevalecerán…¿se unen a la batalla?

  Alberto Alcántara, Cornellà de Llobregat. 16 de juny de 2016